Para millones de personas alrededor del mundo, la voz de Mauro Castillo estará inevitablemente asociada con Félix Madrigal y con aquel fenómeno musical llamado “We Don’t Talk About Bruno” que convirtió a Encanto en mucho más que una película animada. Sin embargo, reducir la trayectoria del artista colombiano a ese éxito significaría ignorar una carrera construida durante años entre la salsa, los escenarios y una identidad afrolatina que continúa acompañándolo mientras explora territorios cada vez más diferentes. En esta entrevista exclusiva de Cocalecas, Mauro Castillo habla sobre interpretar a Ibrahim Ferrer en Buena Vista Social Club, recordar sus años junto a Grupo Niche, el impacto mundial de Encanto y su nueva etapa como actor con The Greatest, la serie de Prime Video sobre Muhammad Ali.
Actualmente, Castillo se encuentra de gira por Estados Unidos interpretando a Ibrahim Ferrer en Buena Vista Social Club, el musical inspirado en la historia detrás del legendario álbum que llevó la música cubana nuevamente hacia una audiencia internacional. La producción llega a Miami con funciones del 29 de septiembre al 3 de octubre, ofreciendo al artista colombiano la oportunidad de interpretar a una figura cuya historia encuentra inesperados puntos de contacto con la suya.
Ibrahim Ferrer pasó décadas haciendo música antes de alcanzar reconocimiento internacional a una edad en la que muchos artistas ya habrían abandonado cualquier expectativa de convertirse en estrellas. Su participación en Buena Vista Social Club transformó su carrera y lo convirtió en uno de los grandes representantes internacionales de la música cubana. Para Castillo, aproximarse a Ferrer significa mucho más que interpretar a otro músico sobre un escenario.
Existe una conexión cultural que atraviesa ambas historias. Castillo creció musicalmente en Cali, una ciudad donde la salsa forma parte de la identidad cotidiana, y posteriormente integró Grupo Niche, una de las instituciones fundamentales de la música colombiana. Interpretar a un cantante cubano como Ferrer le permite recorrer una historia diferente pero vinculada por ritmos, tradiciones y experiencias compartidas dentro de la cultura afrolatina.
Durante la conversación, Castillo habla sobre aquello que ha descubierto de Ibrahim Ferrer mientras construía el personaje y sobre la responsabilidad de interpretar a un artista que realmente existió. No se trata solamente de reproducir una voz, determinados movimientos o una manera de cantar. Detrás de las canciones existe una vida marcada por años de trabajo, reconocimiento tardío y una relación profundamente personal con la música.
Esa experiencia también inevitablemente conduce a Castillo hacia su propia historia. Mucho antes de Hollywood y de las grandes producciones internacionales, su trayectoria estaba vinculada con la salsa. Su paso por Grupo Niche representa una etapa esencial para comprender al artista que posteriormente comenzaría a desplazarse entre disciplinas aparentemente muy diferentes sin abandonar ese origen musical.
Entonces apareció Encanto.
La película de Disney convirtió a la familia Madrigal en un fenómeno mundial y permitió que una historia profundamente vinculada con Colombia llegara a millones de espectadores. Castillo interpretó a Félix, marido de Pepa Madrigal, y terminó formando parte de uno de los momentos más inesperados de la cultura popular reciente cuando “We Don’t Talk About Bruno” trascendió la propia película hasta convertirse en un éxito internacional.
Para un artista colombiano, participar en una producción de esas dimensiones ya representaba una experiencia extraordinaria. Hacerlo dentro de una película que colocaba elementos de la cultura, la música y la identidad de Colombia frente a una audiencia global añadió otra dimensión al proyecto. El fenómeno también presentó a Castillo ante espectadores que posiblemente nunca habían escuchado sus trabajos anteriores y abrió nuevas posibilidades dentro de su carrera.
Ahora, esa evolución continúa en televisión.
Castillo aparecerá de manera recurrente como Luis Sarria en The Greatest, la serie biográfica de Prime Video centrada en Muhammad Ali. El proyecto representa un nuevo paso en su desarrollo como actor y lo introduce en otra historia marcada por una figura histórica cuya influencia trascendió ampliamente el ámbito en el que alcanzó inicialmente la fama.
Pasar de Ibrahim Ferrer a una producción sobre Muhammad Ali puede parecer un salto enorme, pero también resume perfectamente el momento profesional que atraviesa Castillo. Música cubana, salsa colombiana, animación de Disney, teatro musical y una serie dramática internacional pueden convivir dentro de una carrera que se ha resistido a permanecer limitada a una sola definición.
Esa versatilidad constituye uno de los temas centrales de la conversación. Castillo habla sobre cómo desplazarse entre música y actuación implica aprender lenguajes diferentes sin necesariamente abandonar aquello que lo convirtió originalmente en artista. Cada nuevo proyecto amplía su registro, pero sus raíces continúan apareciendo como un punto de referencia.
Existe además una interesante coincidencia entre algunas de las figuras que ahora forman parte de su trayectoria. Ibrahim Ferrer alcanzó una dimensión internacional después de décadas dedicadas a la música. Muhammad Ali convirtió su talento deportivo en una plataforma desde la cual hablar de identidad, dignidad y cultura. Encanto, por su parte, encontró una audiencia global contando una historia profundamente colombiana. Son contextos completamente distintos, pero todos demuestran que lo local y lo personal pueden adquirir una resonancia universal sin necesidad de perder aquello que los hace específicos.
Mauro Castillo parece encontrarse precisamente en ese punto de su carrera. El músico que comenzó construyendo su identidad dentro de la salsa ahora puede interpretar a una leyenda cubana sobre un escenario, recordar el fenómeno mundial de una canción de Disney y, casi inmediatamente, hablar sobre su incorporación a una producción televisiva dedicada a Muhammad Ali.
Más que una reinvención, su recorrido parece una expansión. La música continúa siendo el hilo conductor, incluso cuando el escenario cambia y aparecen nuevas formas de contar historias. Desde Cali hasta Grupo Niche, de Encanto a Buena Vista Social Club y ahora hacia The Greatest, Castillo continúa entrando en mundos diferentes sin desprenderse de aquello que ha definido su identidad desde el comienzo.




