miércoles, octubre 14, 2026
$0.00

No hay productos en el carrito.

Los 5 mejores de esta semana

Related Posts

Melina Matthews habla de Crawlers: arañas y terror en 2026

El cine de terror ha encontrado durante décadas una fuente inagotable de pesadillas en criaturas que, fuera de la pantalla, muchas veces provocan miedo por su simple presencia. Las arañas ocupan un lugar particularmente privilegiado dentro de esa tradición, no solamente por su apariencia, sino por la inquietante posibilidad de que puedan esconderse prácticamente en cualquier rincón. Crawlers, la nueva película del director español Ángel Gómez Hernández, recupera ese temor primitivo y lo transforma en una historia de supervivencia donde un edificio residencial se convierte en una trampa mortal. En esta entrevista exclusiva de Cocalecas, Melina Matthews habla sobre interpretar a Lady Lash, participar en una producción que combina horror y suspenso, y construir personajes obligados a enfrentarse a una amenaza que parece multiplicarse con cada minuto.

La película transcurre en Paradiso Palms, un complejo de apartamentos cuya aparente normalidad desaparece cuando Serena, la administradora del edificio interpretada por Matilda Lutz, descubre una muerte inquietante que inicialmente parece relacionada con un posible brote infeccioso. Sin embargo, lo que comienza como una emergencia sanitaria pronto revela una amenaza considerablemente más aterradora: una nueva especie de arañas venenosas está propagándose por el edificio y convirtiendo los espacios cotidianos en territorios donde cualquier movimiento puede resultar fatal.

La situación empeora cuando las autoridades establecen una cuarentena que impide a los residentes abandonar el complejo. Atrapados en un espacio que conocen perfectamente, los personajes descubren que sus apartamentos, pasillos y habitaciones han dejado de ofrecer protección. La arquitectura del edificio, concebida originalmente para proporcionar seguridad y comodidad, se transforma progresivamente en una estructura donde las posibilidades de escapar son cada vez más limitadas.

Melina Matthews interpreta a Lady Lash, uno de los personajes que forman parte de este grupo de residentes obligados a convivir con el peligro. Su presencia se integra en un reparto coral donde las diferentes personalidades, relaciones y reacciones frente al miedo resultan fundamentales para construir la tensión. En una historia de estas características, las criaturas representan la amenaza inmediata, pero la desesperación humana puede convertirse en un problema igualmente difícil de controlar.

Durante la conversación, Matthews habla sobre el atractivo de participar en una película que recupera los mecanismos clásicos del creature feature, un subgénero que ha encontrado algunas de sus propuestas más entretenidas en la combinación de espacios limitados, amenazas desproporcionadas y personajes que deben improvisar constantemente para sobrevivir. La particularidad de Crawlers reside en utilizar un lugar tan reconocible como un edificio de apartamentos para eliminar progresivamente cualquier sensación de seguridad.

La elección del escenario resulta especialmente efectiva porque modifica nuestra relación con los espacios domésticos. Una habitación cerrada puede parecer inicialmente el mejor refugio, pero también puede convertirse en una trampa. Los conductos de ventilación, las grietas, los muebles y los rincones oscuros adquieren una dimensión amenazante cuando existe la posibilidad de que una criatura venenosa aparezca desde cualquier dirección. La película aprovecha así un miedo que no depende exclusivamente de mostrar a las arañas, sino de mantener al espectador anticipando su presencia.

Para Matthews, interpretar dentro de ese universo también implica encontrar un equilibrio entre las reacciones físicas que exige el horror y la construcción emocional del personaje. Las películas de criaturas pueden apoyarse considerablemente en los efectos visuales y las secuencias de ataque, pero su efectividad depende de que los intérpretes consigan transmitir una amenaza convincente incluso cuando aquello que deberían estar observando será completado posteriormente durante la posproducción.

Ese desafío conecta directamente con el trabajo de Ángel Gómez Hernández, cineasta que ha explorado diferentes manifestaciones del miedo en películas como Voces y El hombre del saco. En ambos proyectos, el director demostró interés por transformar espacios y situaciones reconocibles en escenarios inquietantes. Con Crawlers, esa sensibilidad se traslada hacia una propuesta más física, donde la amenaza no procede necesariamente de lo sobrenatural, sino de una criatura cuya presencia altera violentamente el orden cotidiano.

El guion de Jayson Rothwell utiliza además la cuarentena como un mecanismo narrativo que aumenta la presión sobre los personajes. La imposibilidad de abandonar el edificio introduce una dimensión adicional al conflicto: los residentes no solamente deben encontrar maneras de protegerse de las arañas, sino también aprender a convivir con personas que pueden reaccionar de formas impredecibles cuando sienten que sus posibilidades de supervivencia comienzan a desaparecer.

La película encuentra parte de su tensión en esa convivencia forzada. En circunstancias normales, los habitantes de un complejo residencial pueden compartir pasillos y ascensores sin conocer demasiado sobre las vidas de sus vecinos. Una emergencia extrema elimina rápidamente esas distancias y obliga a personas muy diferentes a colaborar, desconfiar unas de otras o tomar decisiones que pueden poner en peligro al resto del grupo.

Matthews comparte reparto con Matilda Lutz, Gregg Sulkin y William Miller, dentro de una producción que apuesta por combinar el horror de criaturas con el suspenso de una historia de encierro. La amenaza de las arañas proporciona las secuencias de peligro, mientras el aislamiento permite explorar cómo se modifican las relaciones humanas cuando desaparecen las opciones de escapar.

Crawlers también participa de una tradición cinematográfica que ha convertido a insectos, reptiles y otras criaturas en representaciones exageradas de temores profundamente arraigados. Desde las películas de monstruos de décadas anteriores hasta propuestas contemporáneas que utilizan efectos digitales para ampliar las dimensiones del peligro, el subgénero ha demostrado que su atractivo no depende necesariamente de la originalidad de la criatura, sino de la capacidad de construir situaciones donde el público pueda imaginarse atrapado junto a los protagonistas.

En ese sentido, la película de Gómez Hernández encuentra su principal recurso en la proximidad de la amenaza. No se trata de una criatura gigantesca escondida en un territorio remoto, sino de una invasión que ocurre dentro de un espacio residencial. Las arañas pueden aparecer donde los personajes comen, descansan o intentan esconderse, transformando actividades ordinarias en decisiones potencialmente mortales.

La presencia de Crawlers en el Festival Internacional de Cine Fantástico de Sitges también sitúa la película dentro de un espacio especialmente vinculado con el cine de género, donde las propuestas de horror físico, suspenso y criaturas encuentran una audiencia familiarizada con sus convenciones. Para Ángel Gómez Hernández, el proyecto representa otra oportunidad de explorar los mecanismos del miedo desde una perspectiva diferente, esta vez apoyándose en una amenaza que combina lo reconocible con lo extraordinario.

Con Melina Matthews, Matilda Lutz, Gregg Sulkin y William Miller al frente del reparto, Crawlers recupera el placer del cine de supervivencia donde el peligro puede esconderse detrás de cualquier puerta. La película entiende que la aracnofobia no necesita demasiadas explicaciones para resultar efectiva y utiliza esa reacción inmediata para construir una experiencia en la que el verdadero terror surge de descubrir que el lugar donde deberíamos sentirnos más seguros puede convertirse en el peor sitio para quedar atrapados.

Crawlers llega a los cines estadounidenses el 16 de octubre de 2026.

Ruben Peralta Rigaud
Ruben Peralta Rigaudhttps://cocalecas.net
Rubén Peralta Rigaud nació en Santo Domingo en 1980. Médico de profesión, y escritor de reseñas cinematográficas, fue conductor del programa radial diario “Cineasta Radio” por tres años, colaborador de la Revista Cineasta desde el 2010 y editor/escritor del portal cocalecas.net. Dicto charlas sobre apreciación cinematográfica, jurado en el festival de Cine de Miami. Vive en Miami, Florida.

Deja un comentario

Artículos Populares