Criticas y Artículos de Cine

Crítica a “Swiss Army Man” (2016) de Daniel Kwan y Daniel Scheinert

Ruben Peralta Rigaud

En Swiss Army Man, se narran las peripecias de un náufrago suicida llamado Hank (Paul Dano), el cual sin esperarlo, se ve en compañía de un cadáver que se echa pedos (Daniel Radcliffe). swiss_army_man1Imagínese contándole a alguien en voz alta esta pequeña sinopsis sin causar la risa del otro, luego tratar de explicar la película más allá de su intencionalmente extraña premisa: Esta película de un suicida y un cadáver que se echa pedos también es una comedia de amigos, una especie de historia de amor, pero de lo que en realidad trata es de nuestros cuerpos, el lenguaje, el ciclo de vida en las relaciones, y cómo los ingredientes esenciales en la conexión humana han sido corroídos en la estela de los teléfonos inteligentes. A pesar de que muestra una burla sarcástica, Swiss Army Man se gana la atención en su singular seriedad.

Imaginen una mezcla de “Cast Away” con “Weekend at Bernie”, dirigida por Michel Gondry. El resultado representa no sólo la esencia del cine independiente, sino una cadena emergente de lo que podría llamarse “cine indiferente”, visiones personales violentamente iconoclastas cuyos creadores no parecen especialmente preocupados por el destino comercial de sus películas, con tal de que en última instancia, llegan a esas almas gemelas que se moverán a la misma visión del mundo.

“Swiss Army Man” no sólo existe en un espacio más allá de tal juicio, sino que aprovecha eso para hacernos reír de las cosas absurdas de hoy en día, reflejadas en los miedos y complejos de su personaje principal. La película nunca nos dice como el personaje de Dano, Hank, terminó atrapado en una pequeña isla en algún lugar del Pacífico. Eso no es importante.

Como tal, el debut en la dirección de Daniel Kwan y Daniel Scheinert, conocido como Daniels, entran de lleno en el linaje de otros auteurs del cine contemporáneo. Usando un flatulento cadáver pseudo-consciente como un jet ski, Hank se escapa de su isla desierta y toca tierra, solo para caer en otro desierto. Cuando el cadáver, conocido como Manny, comienza a dar señales de vida (de una forma muy masculina) Hank le ofrece educación sentimental. Aunque Hank nunca está seguro si su amigo “vuelto a la vida” es un milagro o un espejismo (en este detalle es que existe la genialidad de la narración), sus intentos de explicar las palabras y los sentimientos le hacen despertar a un mundo de emociones amortiguada por el aislamiento en su vida personal. Al igual que ‘’The Royal Tenenbaums’’, de Wes Anderson, “The Science of Sleep” de Michel Gondry y “Where the Wild Things Are” de Spike Jonze, “Swiss Army Man” es casi herméticamente orientada a las almas descarriadas que aspiran a trascender su soledad compartida, incluso empleando inclinaciones, estos directores incorporan entornos con el fin de comunicar el tedio familiar pero aparentemente individualizado de Hank.

El vértice dramático del ‘’bromance’’ se produce cuando Manny llega a un pico emocional y está devastado al darse cuenta de que, a pesar de su incesante flatulencia, Hank se sigue sintiendo incómodo cuando suena un pedo en su alrededor. Los  sentimientos de soledad han herido a Hank, pero que, literalmente, Al ver su aislamiento a través de nuevos ojos, Hank se da cuenta tanto del terror y las maravillas mundanas de tener un cuerpo.

Como una moral más bien cursi que sugerente, “Swiss Army Man” coquetea imprudentemente con el solipsismo. “Swiss Army Man” intenta ilustrar cómo nuestra cultura mediada ha deformado nuestra incapacidad para escucharnos, con creatividad y conexiones interpersonales.

A veces el delirio dinámico de la película raya en el extremismo, pero con un claro propósito, la película es una inventiva que constantemente dispara ideas que son tan estimulantes como pocas cosas que el público estadounidense verá durante todo el año.

Desde el principio, Hank le confía a un supuesto cadáver todos sus sentimientos, sentimientos que él creía que no eran importantes para nadie, pero que de una alegórica manera, da vida a lo que parece inerte, inercia que despierta a una vida nueva. Y como clara enseñanza de que solo nos echamos pedos en frente de la gente que amamos, “Swiss Army Man” es una extraordinaria fabula moderna acerca de las conexiones y desconexiones humanas.

Acerca del Autor

Ruben Peralta Rigaud

Ruben Peralta Rigaud

Rubén Peralta Rigaud nació en Santo Domingo en 1980. Médico de profesión, y escritor de reseñas cinematográficas, fue conductor del programa radial diario “Cineasta Radio” por tres años, colaborador de la Revista Cineasta desde el 2010 y editor/escritor del portal cocalecas.net. Dicto charlas sobre apreciación cinematográfica, jurado en el festival de Cine de Miami. Vive en Miami, Florida.

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
A %d blogueros les gusta esto: