Criticas y Artículos de Cine

Crítica a “Independence Day: Resurgence” (2016) de Roland Emmerich

Ruben Peralta Rigaud

En 1996 “Independence Day” rompió récords de taquilla y convirtió al post “príncipe de Bel-Air” Will Smith en una estrella de cine, tanto es así que él no tiene que aparecer en la secuela. El Jeff-Goldblum-and-Liam-Hemsworth-in-Independence-Day-Resurgence director del mayor de los éxitos de taquilla de verano a gran escala, Roland Emmerich ( “White House Down” 2013) ofrece un espectáculo de ciencia ficción y desastres en los que tiene sus defensores; era la primera vez que fue capaz de compartir con el mundo su predilección por explotar lugares de interés turístico (Nueva York, Los Ángeles) pero también tenía un sentido de diversión, una amenaza y una emoción. El público, por alguna razón, adora este tipo de películas, y de ahí surge  “Independence Day: Resurgence”, claro, siempre hay un lugar reservado para una película de desastres en los cines y una cuota necesaria de Hollywood (el verano pasado presentaron “San Andreas”), pero no se supone que dichas películas deberían ser mejor o incluso más grandes que una excusa estúpida para sentarte en una sala oscura, llena de extraños con aire acondicionado. Perdón, estoy exigiendo mucho.

Veinte años después de la Guerra del 1996, donde el capitán Steven Hiller (Will Smith, que sólo se ve en un cuadro colgado en la Casa Blanca) venció a la escoria alienígena, los seres humanos ahora son más avanzados, tienen vehículos extraterrestres híbridos superdesarrollados y sistemas de armas que usarían si los invasores del espacio deciden regresar. Mientras que la Señora Presidenta Elizabeth Lanford (Sela Ward) se encuentra ahora en la Oficina Oval, el día de independencia toma otro giro cuando una nave espacial alienígena se acerca a la estación espacial  Defensa de la luna. El gobierno dispara para neutralizar, contra la voluntad del director de la EDS David Levinson (Jeff Goldblum), que ahora se unió con su ex, la doctora Catherine Marceaux (Charlotte Gainsbourg). No pasa mucho tiempo antes de que una nave nodriza ataque con la intención de perforar hasta el núcleo del planeta para matar a toda la humanidad, forzando al débil y gris ex presidente Thomas J. Whitmore (Bill Pullman) y al científico (sacado de un coma) Dr. Salobre Okun (Brent Spiner), ambos recuperados de la conexión psíquica que tienen con los extraterrestres, ayudaran a una nueva estrategia, que conveniente. Eso deja a la hija de Whitmore, Patricia (Maika Monroe) y su prometido, el piloto de combate Jake (Liam Hemsworth), que junto con su rival / amigo el capitán Dylan Hiller (Jessie T. Usher) luchar o tratar de luchar contra la nueva amenaza.

Llena hasta los topes con tantos personajes, “Independence day”Resurgence” no les da importancia a ninguno de ellos y sin embargo sigue añadiendo más “cosas” y situaciones hasta que forma la idea de una destrucción en último momento. La primera “Independence Day” no era exactamente un faro de inteligencia, pero su narración era elocuente. Roland Emmerich y su comité de co-escritores-Nicolas Wright y James A. Woods, Dean Devlin y James Vanderbilt inventaron unas secuencias de comandos con tantas subtramas que realmente resultan confusas. Y como si todo esto no fuera suficiente, Levinson kvetching el padre de Julius (Judd Hirsch) consigue adentrarse en la historia de la forma mas descabellada, sobre todo cuando se une a un adolescente (Joey King) y sus tres hermanos en su camioneta. Emmerich también pierde cada vez más el puño sobre el ritmo y la coherencia, haciendo cortes de edición sin sentido entre Washington DC, area 51, y el cuartel general de defensa en la Luna, todos los cuales quieren hacer ver una película de género basada puramente en la sensación.

En una mezcla forzada de regresar miembros del reparto original y los recién llegados, crean una química que funciona, pero la mayoría de ellos son tratados con diálogos y personajes que serán fácil de olvidar.  Aunque el trastorno de estrés postraumático  que experimenta el presidente Whitmore es mencionado, este no ha envejecido lo suficiente para actuar como si tuviera ochenta, Bill Pullman también llega a ser una vieja cara del pasado. Liam Hemsworth, finalmente tiene la oportunidad de mostrar algún carisma como piloto/protagonista, y pierde toda oportunidad por lo mismo que ha carecido en la mayoría de sus películas, carisma; Luego está Jessie T. Usher, cuyo Dylan es exactamente una burla descarada y sin gracia de su padrastro, tiene conflicto interpersonal con Jake que es tan pobre como absurdo. Vivica A. Fox está de vuelta como Jasmine Hiller, que al parecer cambió de carrera, de una bailarina exótica a  médico (sin comentarios), pero el personaje es tan mal manejado como su tiempo en pantalla, diluyéndose bruscamente en un grado gaseoso.  La continuidad “no continua” con la ausencia de Connie (Margaret Colin), la esposa de Levinson, y la primera hija de Mae Whitman, Patricia Whitmore. En lugar de Whitman esta Maika Monroe, que se hizo un nombre por sí misma en “The Host”. No es su culpa que el papel este escrito sin expresión, lo que resulta en un rendimiento inusualmente plano. En una última parte la  extraña presencia de Charlotte Gainsbourg, que obviamente esta por el cheque (no es posible vivir con los pagos de Von Trier).

Dos décadas es una larga espera para una secuela de este tipo, y nos preguntamos, ¿ es esto lo mejor que se puede preparar en tanto tiempo? Visto como nada más que una “popcorn movie”, ” Independence Day: Resurgence” no ofrece muchas emociones, y es que el director Emmerich es evidentemente un director torpe en esta generación. ¿Es posible hacer un guion con inteligencia y algo de lógica? Ambos se sacrificaron en este caso. Mientras que el equipo de efectos visuales se las arregla con trucos de gravitación (el levantamiento de todo y de todos hacia el cielo), que puede ser considerado como la única pieza espectacular del espectáculo. Relamerse las heridas más por obligación que la energía o el carisma, “Independence Day: resurgence” tiene la capacidad de resistencia de una bengala, sin suficientes fuegos artificiales para coexistir con su gran predecesora.

Acerca del Autor

Ruben Peralta Rigaud

Ruben Peralta Rigaud

Rubén Peralta Rigaud nació en Santo Domingo en 1980. Médico de profesión, y escritor de reseñas cinematográficas, fue conductor del programa radial diario “Cineasta Radio” por tres años, colaborador de la Revista Cineasta desde el 2010 y editor/escritor del portal cocalecas.net. Dicto charlas sobre apreciación cinematográfica, jurado en el festival de Cine de Miami. Vive en Miami, Florida.

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