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Orden de películas The Conjuring: cronológico y estreno.

El universo de The Conjuring se ha convertido en una de las franquicias de terror más influyentes del siglo XXI. Lo que comenzó en 2013 con la historia de los investigadores paranormales Ed y Lorraine Warren, interpretados por Patrick Wilson y Vera Farmiga, ha dado lugar a una red de películas interconectadas que expanden mitologías, personajes y demonios que parecen multiplicarse en cada entrega.

La pregunta que muchos espectadores se hacen —y que cada nuevo estreno vuelve a poner sobre la mesa— es simple, pero no tiene una única respuesta: ¿en qué orden deben verse las películas de The Conjuring?

La cronología del miedo

Aunque las cintas no fueron estrenadas siguiendo la línea temporal de la historia, los acontecimientos narrados dentro de este universo sobrenatural sí se pueden organizar en una cronología coherente. Verlas de esta forma permite experimentar la evolución de los casos paranormales desde sus raíces más antiguas hasta los enfrentamientos más recientes de los Warren.

El primer capítulo en la cronología no es The Conjuring (2013), sino The Nun (2018), ambientada en 1952 en un monasterio rumano. Allí nace el mito de Valak, la monja demoníaca que más tarde atormentará a los protagonistas. Esta precuela no solo establece el origen del mal, sino que marca el tono gótico y religioso que impregna toda la saga.

Después se sitúa Annabelle: Creation (2017), ambientada en 1955. Aquí se explora el origen de la muñeca poseída, que se convertirá en uno de los objetos malditos más reconocibles del cine contemporáneo. La historia muestra cómo la tragedia de una familia rural da lugar a la maldición que más tarde perseguirá a varias generaciones.

Le sigue Annabelle (2014), que transcurre en los años 60 y muestra cómo la muñeca pasa a manos de una joven pareja, estableciendo el vínculo entre la entidad demoníaca y los Warren. La atmósfera es más urbana, pero no menos sofocante.

Ya en los años 70 llega The Conjuring (2013), la película que dio origen a todo el fenómeno. Inspirada en un caso real, relata la investigación de los Warren en una granja de Rhode Island, donde una familia es acosada por un espíritu maligno. La fuerza de esta cinta radica en el perfecto equilibrio entre el terror clásico y el retrato humano de los protagonistas, algo que se convertiría en la marca registrada de James Wan como director.

El universo se expande con Annabelle Comes Home (2019), ambientada en 1972, justo después de los eventos de la primera Conjuring. Aquí vemos cómo la muñeca queda sellada en el famoso cuarto de artefactos de los Warren, convirtiéndose en el epicentro de nuevas manifestaciones demoníacas.

A continuación, cronológicamente llega The Curse of La Llorona (2019), ambientada en 1973 en Los Ángeles. Aunque la conexión con los Warren es mínima, la película fue producida bajo la misma línea narrativa y comparte algunos personajes secundarios. La figura de La Llorona aporta un matiz folclórico y latinoamericano, aunque su vínculo con la saga sigue siendo debatido por los fanáticos.

En 1977 se desarrolla The Conjuring 2 (2016), que traslada la acción al Reino Unido para narrar el famoso caso de Enfield. Allí, una familia es aterrorizada por un poltergeist mientras los Warren se enfrentan a la creciente influencia de Valak, retomando la línea abierta en The Nun. La fuerza dramática de esta entrega es la consolidación de Ed y Lorraine como personajes profundamente humanos, vulnerables, pero decididos a enfrentarse al mal.

Décadas más tarde, la cronología llega a The Conjuring: The Devil Made Me Do It (2021), situada en 1981. Inspirada en el primer caso judicial en Estados Unidos donde se alegó posesión demoníaca como defensa, la película explora los límites entre fe, justicia y lo sobrenatural. Aunque se aleja un poco de las casas embrujadas que definieron las primeras entregas, sigue siendo un capítulo clave para entender la evolución de los Warren y la expansión del universo.

Finalmente, The Nun II (2023) funciona como cierre provisional de la línea de Valak. Ambientada en 1956, cuatro años después de la primera película, continúa explorando los horrores religiosos de Europa y conecta directamente con los eventos de The Conjuring 2.

El orden de estreno: la experiencia original

Por otro lado, existe el argumento de que las películas deben verse en el orden en que fueron estrenadas, tal como las experimentó el público en su momento. Este recorrido comienza con The Conjuring (2013), sigue con Annabelle (2014), The Conjuring 2 (2016), Annabelle: Creation (2017), The Nun (2018), The Curse of La Llorona (2019), Annabelle Comes Home (2019), The Conjuring: The Devil Made Me Do It (2021) y, por último, The Nun II (2023).

Verlas en este orden permite apreciar cómo se fue expandiendo la franquicia, cómo el éxito de la primera entrega motivó la creación de precuelas y spin-offs, y cómo James Wan y otros cineastas moldearon poco a poco una narrativa que combina terror, mitología y cultura popular.

¿Cuál es el mejor camino?

Todo depende de la experiencia que el espectador busque. Quienes quieran una narrativa lineal y coherente deberían optar por la cronología interna de la historia: comenzar en 1952 con The Nun y terminar en 1981 con The Devil Made Me Do It. Este recorrido permite entender las conexiones y referencias entre películas de forma clara.

En cambio, quienes quieran revivir la evolución cultural del cine de terror contemporáneo deberían seguir el orden de estreno. Allí se aprecia cómo una película relativamente pequeña, The Conjuring, se convirtió en un fenómeno que abrió la puerta a uno de los universos cinematográficos más rentables y consistentes de la última década.

El legado de un universo expandido

Más allá del orden, lo que hace especial a The Conjuring es su capacidad para recuperar el terror clásico —el miedo a lo invisible, a lo inexplicable, a lo que se esconde en la oscuridad— y trasladarlo a la pantalla con personajes sólidos. La saga ha demostrado que aún en un género saturado se pueden construir universos conectados sin perder la esencia del miedo primario.

Ed y Lorraine Warren, Valak, Annabelle, La Llorona y tantos otros entes ya forman parte del imaginario colectivo. Cada espectador elegirá su camino para recorrer este universo, pero en cualquiera de los dos órdenes, la experiencia sigue siendo un viaje hacia lo más inquietante del cine contemporáneo: la certeza de que el mal siempre encuentra la manera de regresar.

Ruben Peralta Rigaud
Ruben Peralta Rigaudhttps://cocalecas.net
Rubén Peralta Rigaud nació en Santo Domingo en 1980. Médico de profesión, y escritor de reseñas cinematográficas, fue conductor del programa radial diario “Cineasta Radio” por tres años, colaborador de la Revista Cineasta desde el 2010 y editor/escritor del portal cocalecas.net. Dicto charlas sobre apreciación cinematográfica, jurado en el festival de Cine de Miami. Vive en Miami, Florida.

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