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‘Okja’, dulce, irregular y decepcionante fábula animalista

Emmanuel Peña
Escrito por Emmanuel Peña

Apenas Netflix anunciaba la diponibilidad de ‘Okja’ corrí a ver la última película del amigo Bong Joon-ho, la cual viene precedida de gran acogida por parte de público y crítica tras haber sido estrenada en Cannes con su controversia por ser una pelicula de Netflix que rompe con el esquema de los filmes habituales del certamen donde los estrenos deben ser presentados únicamente en las salas de cine.

Con tanto polvo levantado a su alrededor y sus precedentes yo, que aunque no soy vegano ni vegetariano, tengo estima hacia los animales -animales no humanos en un sentido más amplio- esperaba ver una película de esas que te marcan o sólo una gran película por el historial del director, pero ha sido decepcionante.

Para quienes no están al tanto les comento de la sinopis: una compañía multinacional llamada Mirando ha desarrollado unos supercerdos bajo normas éticas y ambientales (según ellos), organiza una especie de reality en el que enviará a 26 supercerdos a distintos países para que sean criados según cada granjero por 10 años, al final será presentado el más grande y saludable en un evento en New York. Uno de los 26 es la supercerda Okja que llega a Corea del Sur y es criada con mucho mimo por Mija, nieta de un campesino granjero. Mija y Okja desarrollan una relación empática donde Okja es tratada como si fuera su mascota lo cual para muchas personas más que un animal de compañía es como si fuera un miembro de la familia lo cual contraviene la esencia de la crianza ganadera. Okja y Mija conviven dentro de esa montaña bajo un ambiente idilico y de quietud inocente lo cual cambia cuando Mirando tiene que retornar a Okja a NY al término del plazo.

La película es demasiado caricaturezca en su propuesta, con un tono irregular que va del drama al humor mas burdo. Hubiera quedado más redonda si hubiera sido un film animado al estilo Ghibli, con la cual se da cierto parentesco y donde la historia y todas las licencias de tono le hubieran quedado como un guante.

A pesar de contar con grandes actores como Tilda Swinton, Jake Gyllenhaal, Paul Dano, Giancarlo Espósito (Gus Fringe) y la misma chica protagonista Ahn Seo Hyun, la película se dispersa en ese choque de sabores como el personaje de Mija que mantiene un tono serio y bastante tierno sobretodo al inicio, frente a casi todo el conjunto de personajes desdibujados como por ejemplo el Dr. Wilcox personificado por Gyllenhaal, el personaje es un veterinario y a la vez una celebridad en decadencia de la TV, mostrado como una caricatura absoluta y monocromática al cual Gyllenhaal no puede salvar, pero no culpo a Jake de ello quien es un actor probado, sino a la arquitectura misma del personaje con el que además nunca logramos conectar. Estos personajes de excesiva planitud son mostrados como unos villanos despiadados y canallescos con escasa o ninguna virtud cuando cualquier personaje debe tener diferentes matices que aporten credibilidad e incluso se produce ocasionalmente una tendencia en el público de simpatizar con antagonistas pese a su maléfico nivel por infinidad de elementos, y me llega a la mente un caso reciente de la tercera temporada de ‘Fargo’, donde tenemos a Varga, un personaje abismalmente endemoniado y asqueante, pero la genialidad del personaje quien además está brillantemente interpretado por David Thewlis provoca que el espectador sienta al menos respeto por él por la altura del personaje. Aunque dentro de todo, Wilcox muestra algo en algún momento que plantea algo interno del personaje, sin embargo está apenas esbozado y pasa casi desapercibido

Todo esto crea una montaña rusa tanto argumental, de tono, de guión así como de sensaciones en el espectador y hace que la propuesta se diluya y no tenga la fuerza suficiente a pesar de que está bien producida y de las intenciones del coreano en una critica un tanto diluida a la industria cárnica alimenticia donde no deja de tener cierta razón e incluso, la fantasia puede ser superada por la realidad; ya existen supervacas desarrolladas por la industria, se habla de que están desarrollando un supercerdo y aunque no es un animal de consumo alimenticio (al menos para nosotros los occidentales) existen ya superperros. Además seamos sinceros; el trato mostrado en pantalla a pesar de cierta dureza por Mirando y su doble moral, resulta hasta afable frente al que sufren muchos animales en algunos lugares de Asia donde mueren de forma tortuosa; sólo imaginemos la crueldad de un perro cocinado vivo o un animal al cual es apaleado o al que despellejan vivo siendo muy diferente a una muerte rápida y sin dolor, no sin dejar claro, que en muchos lugares de occidentes, sobretodo donde hay estados más débiles, algranjero o al industrial carnico le importa poco si el ganao muere de forma tortuosa o tiene una muerte rápida y de poco sufrimiento.

Toda esa sátira un tanto burda, no tiene la suficiente entereza aunque hay algunas escenas emotivas y salvo que el tema principal puede ser cierto veganismo, la relación Okja/Mija nos recuerda a un monton de peliculas de fantasía y aventura donde algún niño hace amistad con una criatura extraterrestre o sobrenatural como por ejemplo ‘ET’.

Cuando escribí esta reseña el viernes en filmaffinity con quien suelo coincidir muchas veces en las puntuaciones, la película tenía un 7.1/10 lo cual me parecía demasiado, ahora mismo está en 6.9 con 1.747 votos, el tiempo se encargará de colocarla en su sitio, es un 5.5 quizas un poquito más, pero no le doy un 6 siquiera. No pasa de ser otra pelicula dominguera con buenas intenciones y lo más flojo de su director.

Podria atribuirse su ligereza y cierta frivolidad a querer acercar el tema del maltrato animal al público masivo a través de una plataforma tan dinámica y en constante crecimiento como Netflix, y no dudo que pueda calar en estos tiempos donde todo es tan frívolo y vacío, donde la gente suumbe ante cualquier cosa. Si bien hay que reconocer que Netflix tuvo la valentía de ser la única dispuesta a financiar el proyecto, en Hollywood no consiguió respaldo económico alguno.


Uno de los momentos mas brillantes y duros, quien la vea o haya visto entendera.

IMPORTANTE: Contiene escenas post créditos.

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Emmanuel Peña

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