Criticas y Artículos de Cine Entrevistas

Héctor Aníbal: Yo siempre me decía: “actuar es algo que yo sé que nunca podría hacer, eso no es lo mío”

Marthaloidys Guerrero

Carismático, autodidacta y talentoso. Así es Héctor Aníbal Estrella. Familiarizado con el medio artístico desde pequeño, contaba con apenas unos 6 años cuando hizo sus primeros jingles para comerciales. Sin embargo, no fue hasta el año 1993, al terminar los estudios del bachillerato, cuando empezó a plantearse como una posibilidad real el dedicarse a las artes. Movido por la necesidad de expresarse a través de la música, llegó, por medio de recomendaciones, hasta Rigo Zapata, quien en ese momento buscaba un vocalista para una banda que estaba formando. Así aterrizó en Transfusión, grupo que empezó haciendo covers de rock, pero que, rápidamente, a través del género reggae fusión, se instaló en el gusto popular en la escena nacional e internacional.

La experiencia con Transfusión se convirtió en su primera escuela, y en el trampolín desde donde ha saltado a otras áreas del arte, como la actuación.

Fuiste vocalista de una banda musical y ahora estas en cine. ¿La actuación siempre estuvo en tus objetivos o solo se fue dando?

 Para nada, yo en el colegio estudie base de actuación y lo hice porque era la única clase que tenía que ver con arte, no porque yo pensara en ser actor. En el año 97 Alfonso Rodríguez, que hacía en ese momento Grandes Series Dominicanas, me llamó para participar en dos; Una Reina en las Américas y Mambé, pero yo no tenía ningún tipo de conocimiento ni de escuela; todavía veo eso y me veo que lo hago fatal. Yo siempre me decía: ¨ ¿tú ves?, eso es algo que yo sé que nunca podría hacer, eso no es lo mío¨. Entonces en el 99, cuando Nuryn Sanlley hizo uno de sus primeros musicales, que fue Grease, me llamó y me dijo que quería que yo formara parte del ensamble. Yo me negué porque le decía que no era bueno actuando. Entonces ella me dijo: ¨Hazlo y tu veras que lo vas a pasar bien¨; Lo hice, me gustó y de ahí fui pasando de musical en musical, hice Jesucristo Superestrella con Amaury Sánchez, luego Chicago, Los Miserables; En aquel entonces uno se tomaba fácilmente de 6 a 9 meses ensayando para dos fines de semana de presentaciones, así que esos fueron mis primeros entrenamientos y ahí fue que comenzó de verdad a gustarme la actuación.

De ahí llégaste al cine, te hemos visto en muchos títulos; 809, Código Paz, Detective Willy, ahora en El Hombre que Cuida; todas películas diferentes en género. ¿Qué cosas tienes en cuenta a la hora de decirle que sí a un papel?

 Lo primero es que trato de hacer papeles que no sean muy similares unos con otros; en República Dominicana por ejemplo el mercado es muy pequeño y se tiende a que si te va bien en un tipo de rol, se te encasille, algo que me pasó en Código Paz; todo el mundo me decía que yo hice el malo ¨aperíssimo¨, entonces después me llegaban papeles de asesino o de un tiguere en un barrio tirando tiros. Entonces yo trato de que los que acepto no sean papeles muy similares. También tomo en cuenta el tipo de proyecto, quién lo dirige, quién lo produce, quién es el DP, etc.

Una vez que eliges un papel, ¿que método utilizas para preparar ese personaje?

 Siempre es diferente porque todos los proyectos son diferentes y todos los directores son diferentes. Pero lo que yo siempre trato de hacer o lo que siempre hago es involucrarme, conocer bastante bien al director, saber qué es lo que el quiere, porque al final de cuentas no es algo que depende de mí, o sea, yo lo que soy es un instrumento dentro de un engranaje donde yo no voy a hacer lo que me da la gana, sino específicamente lo que un director me pida, a desarrollar su visión; entonces para mí lo esencial es conocer al director, trabajar con el personaje y buscarle colores diferentes a ese personaje, pero juntos, que seamos una extensión el uno del otro.

¿Por qué El Hombre que Cuida, qué te llamo la atención, como actor, de ese personaje?

 En enero del 2014 yo estaba abriendo una muestra en Madrid con la pelicula “Código Paz” y Amelia del Mar estaba llevando el pitch de “El Hombre que Cuida” a unos productores españoles. En la reunión yo oí el proyecto y me llamó mucho la atención que era en palmar de Ocoa. Yo tengo una historia muy personal con Palmar y me senté a hablar con ella, que hasta me dijo ¨mira Héctor hay un papelito ahí, a ver si a ti te gustaría hacerlo¨; y yo le dije que no había problema. Un año y medio después Miguel Fernández, mi agente, me dice: ¨Héctor yo quiero que tú te leas este guion, que creo que este papel te puede interesar¨. Cuando yo lo veo, El Hombre que Cuida, digo, ¨Pero yo conozco esa historia¨; Y desde siempre me llamó mucho la atención lo simple que aparenta ser, y que es una historia que recae mucho en la actuación de los personajes y más que nada, que era un proyecto muy personal de parte de dos personas que tenían años luchando por llevarlo a cabo.

Juan en El Hombre que Cuida es un hombre muy atormentado, con un pasado que le pesa, pero es un hombre que tiene también otros matices. ¿Tienen Juan y Héctor Aníbal cosas en común?

 No diría que específicamente conmigo, pero uno se enfrenta en su vida en algún momento con soledad, con la pérdida, que fue algo que me pareció también interesante de Juan, que es un personaje que está tratando con situaciones muy humanas: con soledad, con inseguridad, con miedo, y esas son cosas con las que uno lucha a diario, y yo creo que en eso es en lo que nos identificamos.

¿Fue difícil para ti interpretar un personaje así, que se encuentra en una situación de aislamiento?

 A mí me ayudó bastante el hecho de que nosotros rodamos en Ocoa un mes. Allá nos alejamos del bullicio del día a día: que si los hijos, que el colegio, que pagar la luz.  Yo vivía en la misma casa que yo cuidaba en la película, en una soledad totalmente inusual para como yo vivo, con dos hijos y un perro, y eso ayudó bastante, porque cuando se acababa de rodar a las 6 de la tarde o 7 de la noche, cenábamos a las 8, yo subía a esa casa a las 9, y no estaba con nadie, yo estaba solo, aislado, sin televisión, sin señal del celular y eso me dió mucho tiempo para trabajar el personaje y ponerme en esa piel.

¿Héctor Aníbal es más actor o más cantante?

 Yo siempre lo he visto como un conjunto de cosas… Yo me he considerado siempre un trabajador; hubo un momento en el que yo al mismo tiempo tenía un programa de radio, tenía un programa de tv en Mango TV, fui productor ejecutivo de varios programas de televisión. Cuando comencé yo sabía que no iba a ser disque solamente cantante, o sea que para yo poder sobrevivir 25 años que tengo ya en esto iba a tener que ser diverso. Y siempre tengo esa curiosidad, me gusta conocer, poder desarrollarme y me gusta aprender más que todo y ser parte de un engranaje y por eso lo que me considero es eso, un trabajador y un artista; un trabajador de las artes.

¿Qué tipo de cine te gusta ver?

 Yo veo todo tipo de cine, no tengo un favorito.

Si pudieras elegir a cualquier director del mundo con el cual trabajar ¿Quién te gustaría que te dirija y por qué?

 Wao, esa es difícil, escoger uno solo… Yo recuerdo que una de las películas que más me impactó siendo niño, de las primeras películas de ¨gente grande¨ que vi, fue El Padrino, que todavía es una película que yo tengo que ver tres y cuatro veces al año como obligado.  O sea que alguien como Francis Ford Coppola o como Milos Forman; cuando yo vi One Flew Over the Cuckos Nest también quedé impactado…, Yo diría que esos dos, y ¿por qué?, bueno, es que son increíbles, casi de culto.

Como actor dentro del universo cinematográfico dominicano, ¿cómo definirías la situación actual del cine en la República Dominicana como industria?

 Bueno, como industria yo entiendo que estamos trazando un buen camino, uno se da cuenta porque se ve que ya fuera se habla del cine dominicano y eso no pasaba hace dos años, y mucho tiene que ver con películas como Dólares de Arena, como Carpinteros ahora; Ya se nota cómo se está abriendo un nicho diferente, cómo se está haciendo cine para diferentes clases de público y lo hemos visto con películas como El Hombre que Cuida; como Cocote que me dicen que esta aperíssima; Candela de Andrés Farías.  O sea, estamos hablando de películas que trascienden el hecho de hacer algo taquillero, que vienen a explotar una identidad dominicana, que es lo que yo creo que es importante y es lo que he notado en las últimas películas, no? que ya hay como una identidad en el cine de aquí, y debido a eso ya empieza a surgir el reconocimiento de que en República Dominicana hay una industria que está creciendo y que tiene un respaldo.

Acerca del Autor

Marthaloidys Guerrero

Marthaloidys Guerrero

Licenciada en Comunicación Social, productora audiovisual y actriz del método Stanislavski.
Entre los largometrajes dominicanos en los que ha trabajado se encuentran: "Duarte, Traición y Gloria", "Girasol", "Verdad o Reto", "Nadie Muere en Ambrosía", y el documental "Tradición Sin Rostro".Ha producido diversos cortometrajes. Algunos de estos, como "Ya Llega Diciembre", "Dos Gotas de Agua" y "GABRIEL" han tenido presencia en importantes festivales de cortos. Es productora de línea en Creación Masiva, una productora de contenidos audiovisuales, y productora artística en el equipo de René Brea.

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
A %d blogueros les gusta esto: