Criticas y Artículos de Cine

Critica a “Wonder Woman” (2017) de Patty Jenkins

Ruben Peralta Rigaud

El personaje de la mujer maravilla fue creado por el psicólogo William Moulton Marston a principios de la década de 1940 (con el nombre de “Suprema”), como un modelo explícito para las  mujeres y niñas de la época. Según él, para enseñarles valores, y mantener una contraparte positiva, presentando así a la mujer no solo como súper héroe, sino como un símbolo del poder femenino dentro de la cultura mundial. A pesar de que Diana se empeña en matar a Ares, mostrando una clara expresión de ingenuidad juvenil, esta cambia de parecer a medida que avanza la historia, al mismo tiempo que se va marcando su carácter. El personaje de Diana fue inspirado en Olive Byrne, amante de Moulton Marston. Cuando Elizabeth, la esposa de este, descubre la relación, acepta que Olive se mude con ellos (asumo yo, para ahorrar gastos).

Diana Prince (Gal Gadot) recibe una vieja foto enviaja por Bruce Wayne y la imagen despierta recuerdos. Y así vemos a Diana de vuelta a su infancia y su vida con las Amazonas en la Isla de Temiscira. Allí, escondidas del resto del mundo, las Amazonas viven bajo el reinado de Hipólita (Connie Nielsen) y su hermana Antíope (Robin Wright). Antiope, como general del ejército de amazonas, tiene como responsabilidad mantener a su comunidad segura y entrenar en cuestiones de batalla a la tropa, todo esto en caso de que la isla sea descubierta y atacada. La joven Diana (Lilly Aspell) no debe ser entrenada en las artes marciales. Hipólita lo tiene prohibido, ya que es la única niña en la isla y esconde, detrás de historias mitológicas, su procedencia. Una de las historias que Hipólita le cuenta a su hija es la del Dios de la guerra, Ares. Este, según cuenta la leyenda, se dedicaba a envenenar los corazones de la humanidad creada por Zeus y elimina a la mayoría de los dioses después de una legendaria batalla. El exhaustivo entrenamiento de las Amazonas tiene el propósito de prepararlas ante una lucha contra Ares y estar listas para cuando este de la cara.

Diana es aun joven cuando descubre sus poderes sobrehumanos, y justo en ese mismo momento un avión se estrella en las aguas de Temiscira. Diana rescata a Steve Trevor (Chris Pine), piloto estadounidense que en realidad es un espía dentro de la cuadra alemana durante la segunda guerra mundial. Este es acogido por Diana, pero con su misión del piloto incompleta, quiere regresar rápidamente a Londres para entregar los documentos de un arma creada bajo el mando del general Ludendorff (Danny Huston). Diana está convencida de que Ares tiene su mano metida en algo, y junto con Steve parte hacia Londres para hacerle frente a la amenaza. Armada con un escudo, el lazo de la verdad y la espada que puede matar dioses, Diana se encuentra en el torbellino de la Primera Guerra Mundial. Y al parecer la isla de Temiscira no esta tan lejos de Londres. En apenas media noche de viaje llegan.

Tras su breve aparición en “Batman vs Superman”, el personaje ya se había impuesto su marca al ser lo mejor de una mediocre película. El público ansiaba conocer la historia detrás de esta poderosa mujer.

La historia que Zack Snider, Jason Fuchs y Allen Heinberg fue concebida como una adaptación libre, utilizando elementos del comic y de la mitología, los cuales se implementan con un poco de esfuerzo CGI y muchas secuencias de acción.

Sin salir del excesivo pesimismo y dándole a sus personajes un estilo serio, siguiendo la ruta hecha por Christopher Nolan y su trilogía de Batman, el molde es roto con la Mujer Maravilla. Estéticamente, la primera película en solitario de Wonder Woman, conserva la impronta estética fría de sus predecesores, con énfasis en la melancolía e incluso sentimientos derrotistas siendo esto fiel a las recientes adaptaciones del universo DC.

La tragedia se ha convertido en el entretenimiento de ficción donde el humor es estimulante, pero sin caer en la parodia torpe. La pareja formada por Gal Gadot y Chris Pine tienen una muy buena química en pantalla. El romance ocupa un lugar central en esta historia de aventuras donde se convierte en el eje central de la misma.

Diana combate no en contra de la guerra, sino para proteger a los débiles. Razón que desvirtúa por momentos su propósito inicial. Ella sale en busca de Ares, y aunque su teoría se basa en que Ares es el responsable de todo, le daría cierto sentido, pero la historia carece de esto.

Luego de una impresionante introducción, vemos el entorno de las Amazonas. Al parecer, estas mujeres solo entrenan todo el día y andan a caballo. Dicha presentación pudiera sugerir cierta exageración pero que eventualmente tiene un propósito: el de crear cierta necesidad de coraje dentro de la joven princesa. Con muy buenos momentos, apoyados mayormente por la soberbia presencia de Robin Wright y Connie Nielsen, creamos un cierto concepto de valentía y entrega a un propósito, basándose no solo en la lucha física, sino en un norte. Son mujeres líderes, con carácter y seguras de sí mismas, que no tendrían miedo en afrentar cualquier amenaza. Todo esto es dentro de su mundo. El problema viene cuando vemos el otro lado de la esfera.

Los personajes que adornan la búsqueda de propósito de Diana, rozan en lo mediocre y por ende, traicionan el mero propósito de esta historia, y es allí donde radica una de las deficiencias de esta.

Conocemos a Etta (Lucy Davis), asistente de Steve (no sabía que un espía tenía estos lujos) y a la Dra. Maru (Elena Anaya), científica a la orden de los alemanes. Ambos personajes representan todo lo opuesto a Diana. La primera es una secretaria, encargada de darle los toques graciosos, con algo de sobrepeso y torpe en sus movimientos. El tipo de personajes que el cine norteamericano ha presentado en incontables películas de toque romántico. Elena Anaya, excelente actriz española, queda reducida a un personaje con baja autoestima, acomplejada por lesiones en su rostro y que solo sirve de complemento a los propósitos del general. Donde en ella pudo existir un villano interesante, solo vemos posibilidades. Estos dos personajes femeninos no solo contrastan con el de la Mujer Maravilla, si no que llegan a traicionar la esencia del empoderamiento que, como símbolo, la Mujer Maravilla representa.

Sabemos que la protagonista y la poderosa es Diana, pero dándole personajes masculinos débiles y que contrasten con la heroína, no tiene por qué ser una excusa para mostrar su importancia. El general Ludendorff es solo una caricatura de todos los villanos alemanes que el cine nos ha presentado, vilipendiando al gran actor que es Danny Huston a solo un cliché. Said Taghmaoui (Sameer), Ewen Bremmer (Charlie) y Eugene Brave Rock (The Chief), no solo son personajes innecesarios y que no aportan nada al propósito de Diana y Steve, sino que toda su conversación ronda entre racismo, estrés post-traumático y todo el daño que los norteamericanos le han hecho a los indios. Incluso, el personaje de Steve, amén de la correcta actuación de Chris Pine, tiene todas las condiciones y acciones de las acostumbradas acompañantes femeninas, en el caso de que el súper héroe fuere femenino.

El director creativo de DC comic, Zack Snyder, fue más que responsable del guion. Las secuencias de peleas no recuerdan a la película que le dio fama, “300”. No solo las secuencias de peleas tienen cierto parecido, si no que la deprimente atmosfera impregnada en todas las películas que el director ha filmado, siguen el mismo patrón taciturno. Su influencia dentro del guion es obvia, así también como la de Allan Heingberg, escritor de series conocidas lideradas por personajes femeninos como “Grey’s Anatomy”, “The OC” y “Scandal”. Estimo que Jason Fuchs, el tercer guionista acreditado, fue colocado para darle más estructura al mediocre guion presentado.

A menudo pensamos en el primer Capitán América. Al igual que este último, el marco termina en nuestra época contemporánea, pero todo el conflicto ocurre dentro del siglo pasado, en este caso la primera guerra mundial. Ambos tienen un amor inconcluso, ambos son solo piezas de un gran rompecabezas, ambos descubren sus poderes en el camino y ambos luchan contra el mismo enemigo.

La puesta en escena de Patty Jenkins (Monster, 2003) es bastante ilustrativa, enfocando sus fuerzas en diálogos que de momentos no importan, ofreciendo una narrativa que cae en lo repetido, con resultados adormecedores, salvados por unas magníficas secuencias de acción y unas extraordinarias partituras creadas por Rupert Gregson-Williams (Hacksaw Ridge).

Es innegable el encanto de Gal Gadot para representar al personaje, pero cuestionamos sus dotes de actriz para llevar una película. En varias secuencias, son notables las deficiencias histriónicas de la hermosa actriz israelí. Con la reducción del personaje de la Mujer Maravilla a una película taquillera’, con poco valor cultural (como ha sido el personaje por años), Warner ha dañado inevitablemente al colectivo de manera psicológica. El resultado no es malo, pero si decepcionante.

Trailer Wonder Woman 2017 from Aquí Actualidad on Vimeo.

Acerca del Autor

Ruben Peralta Rigaud

Ruben Peralta Rigaud

Rubén Peralta Rigaud nació en Santo Domingo en 1980. Médico de profesión, y escritor de reseñas cinematográficas, fue conductor del programa radial diario “Cineasta Radio” por tres años, colaborador de la Revista Cineasta desde el 2010 y editor/escritor del portal cocalecas.net. Dicto charlas sobre apreciación cinematográfica, jurado en el festival de Cine de Miami. Vive en Miami, Florida.

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