Criticas y Articulos de Cine

Cuando ‘El Padrino’ obtuvo la “bendición” de la mafia

Ruben Peralta Rigaud

La película ‘El Padrino’ (‘The Goodfather’) de Francis Ford Coppola es, sin duda, una de las mejores cintas en la historia del cine. Así como el primer título de una trilogía inolvidable (pese a su tercera entrega).

En 1973 fue nominada por la Academia a 11 Premios Óscar de los cuales ganó 3: mejor película, mejor guion adaptado y mejor actor para Marlon Brando (hecho que daría pie a que el actor rechazara el premio y enviara a Sacheen Littlefeather, la cual leyó un comunicado que criticaba el trato que se le daba a los nativos americanos en las películas de Hollywood).

Tanto la novela de Mario Puzo (publicada en 1969) se vendió como pan caliente como la película fue un éxito en taquilla y entre la crítica. Pero todo esto no habría sido posible sin la bendición de la mafia de la vida real.

“Mafia? What is Mafia?”

(Izquierda a derecha) Mario Puzo, Coppola, Robert Evans y Al Ruddy

En la primavera de 1970 un hombre llamado Joe Colombo comenzó un movimiento llamado Liga de derechos civiles italoamericanos que buscaba acabar con los estereotipos de los italoamericanos en todas sus expresiones. Este hombre era nada menos que el jefe de la familia Colombo, una de las ‘Cinco Familias’ de la Cosa Nostra en Nueva York. Cuando un reportero le preguntó que si él era un jefe de la mafia el contestó: “¿Mafia? ¿Qué es mafia? No hay ninguna mafia. ¿Que si yo soy cabeza de una familia? Sí. Mi esposa, mis cuatro hijos y mi hija. Esa es mi familia.”

Cuando se dio a conocer sobre la confección de la película, la oposición de la Liga no se hizo esperar: actores y gentes de la producción fueron amenazados varias veces. Incluso las oficinas ejecutivas de Paramount y Gulf & Western (casa productora) fueron evacuadas en dos ocasiones por amenazas de bomba.

Cuando las llamadas de amenazas llegaron al productor, Al Ruddy, este no tuvo más remedio que reunirse con Colombo. La cita tuvo lugar en el hotel Park Sheraton, trágicamente famoso por ser el lugar donde fuera asesinado Albert Anastasia (otro famoso líder mafioso) mientras se encontraba en la barbería de las instalaciones. Ruddy declaró en su momento que se trató más bien de una reunión tranquila, después de todo Colombo estaba ahí en calidad del presidente de la Liga y nada más.

Ruddy le explicó a Colombo que la película no buscaba menospreciar a la comunidad italoamericana sino que se trataba de una mera ficción en donde había tanto un policía irlandés como un productor judío corruptos. Seguido de esta explicación le pidió reunirse en su oficina a leer el guion para que él estuviera seguro de las intenciones de la película.

Ruddy ha explicado que esa reunión tuvo lugar como lo habían programado el día anterior. Colombo apareció puntualmente en su oficina junto a dos hombres más. Cuando el productor le extendió el guion a Colombo este se preparó a leer, sin embargo, a penas comenzó a leer cuando preguntó qué significaba “fade-in“. “Entonces me di cuenta de que Joe (Colombo) no pasaría de la página dos”, declaró Ruddy.

Tras pedir a sus acompañantes que leyeran y estos negarse, Colombo resumió su interés en una sola cosa: no querían que la palabra “mafia” fuera usada en la película. Este había sido uno de los objetivos primordiales de la Liga: que esa palabra se desvinculara por completo de los italoamericanos. Por su parte, Ruddy accedió de inmediato; de antemano sabía que “mafia” aparecía una sola vez. Ambos, Colombo y Ruddy cerraron el trato.

Antes de irse Colombo pidió una cosa más, que lo recaudado en la premier fuera donado a la Liga. Ruddy accedió de buena gana (aunque esto no se concretaría). Las cosas no terminaron ahí pues Colombo pidió la asistencia de Ruddy a una conferencia de prensa, el productor creyó que se trataría de una pequeña reunión ante medio italianos pero estaba equivocado: a la reunión asistieron medios de todos los tamaños.

Al día siguiente de la conferencia el daño estaba hecho: los titulares anunciaban la bendición de la mafia al proyecto de la película. Los ejecutivos mandaron llamar a Ruddy y lo despidieron. La bolsa de valores indicaba una baja en las acciones de la productora. Sin embargo, Coppola les dejó muy en claro que la película jamás podría hacerse sin Ruddy. El productor obtuvo su puesto de vuelta.

El resto, como se dice, es historia. Se confeccionó una de las películas más destacadas del cine con una maestría que parece inigualable. Las historias detrás del proyecto son apasionantes, como cuando Mario Puzo le escribió a Marlon Brando explicándole que él era el único en el mundo capaz de dar vida a Don Vito Corleone o la lucha encarnizada por los papeles principales de la cinta.

Por otro lado, Joe Colombo pasó sus últimos siete años de vida en coma hasta su muerte el 22 de mayo de 1978 a causa de un atentado perpetrado por Jerome A. Johnson, quien se hizo pasar por reportero colándose hasta las primeras filas de un acto masivo de la Liga Italo-Americana. Tras disparar contra Colombo los guardaespaldas de este lo detuvieron y le dispararon. Las sospechas indican que Johnson era un sicario del capo contrario a Colombo, Joe Crazy Gallo.

Así pues, este es uno de los muchos relatos detrás de la franquicia basada en la novela de Mario Puzo, quizá una de las más destacadas porque sin la bendición de la mafia probablemente no habría avanzado el proyecto y estaríamos comentando otras historias detrás de ‘El Padrino’.

Fuente: Hipertextual

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Ruben Peralta Rigaud

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