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Clásico del Mes: “El Apartamento” (1960) de Billy Wilder.

Smayle Dominguez
Escrito por Smayle Dominguez

Película El Apartamento: crítica y trailer

En la historia del cine, la expresión “Cine Clásico” puede referirse, fundamentalmente, a dos vertientes: Lajack-lemon2 primera, al cine industrial creado mediante las estrategias y regulaciones cinematográficas que establecía el sistema de producción norteamericano desde 1900 a 1960 aproximadamente, donde existió el conocido “Código Hays” y clasificaciones como películas “Serie A” y Serie “B”. La segunda vertiente, la conforman aquellas películas que se consideran obras de arte de gran valor, ya sea por sus cualidades estéticas, técnicas y/o conceptuales. En esta nueva sección que redactaremos para cocalecas.net y para tener un espectro de mayor selección y variedad, haremos una mezcla de ambas clasificaciones, filmes de gran valor, que no necesariamente pertenecen a la maquinaria hollywoodense, pero que han superado la prueba del tiempo y pueden llamarse clásicos, por considerarse un referente histórico importante en el cine a nivel mundial. En esta primera entrega, nos encontraremos con una de las obras magnas del gran Billy Wilder: “El Apartamento” (The Apartment).

La historia de “El Apartamento”, de Billy Wilder

C. C. Baxter, un empleado más en una firma aseguradora importante de Nueva York, se ve involucrado en actividades que complican su día a día. Su ferviente deseo por escalar de posición en la jerarquía de la empresa, lo lleva a prestar su apartamento a algunos de sus superiores para solventar sus amoríos extracurriculares, esto, con la finalidad de utilizar luego dichos “favores” e “influencia” en pos de su anhelado ascenso y así conseguir su propia oficina en el piso 27. Con esta premisa Wilder nos introduce a El Apartamento, mostrando una vez más su mordaz sentido del humor y logrando matizar brillantemente una historia que, con el pasar de los años se sitúa cada vez más, en un tono melancólico y agridulce.

Promocionada comercialmente como una comedia romántica, el filme se asienta mucho más como un drama ácido con tintes de humor negro, que disecciona espléndidamente el inescrupuloso y misógino mundo corporativo de la época. Un guion escrito por el propio Billy Wilder y su fiel compañero I.A.L. Diamond, donde queda plasmada la rica experiencia que este director había adquirido a través de sus décadas de trabajo y que habían dado fruto tanto a dramas como comedias de gran calidad como Sunset Boulevard Some Like It Hot, logrando en esta, su décimo séptima película, entrelazar dichos mundos y crear una obra soberbia y de gran nivel artístico. Una historia sencilla, honesta, que funciona y cierra sin fisuras un círculo que es liderado por un estudio y universo de personajes magnífico.

Crítica a la película El Apartamento

Buddy Boy (Baxter), como le llaman calurosamente sus inquilinos efímeros, es interpretado por un brillante y carismático Jack Lemmon, el actor logra una empatía extraordinaria con el espectador. Tocando unos niveles emotivos contrastantes, Lemmon lidera el filme de principio a fin, siendo nosotros cómplices de sus farsas y desventuras, como su amor por aquella operadora de elevador ambivalente Fran Kubelik, encarnada por una fresca y encantadora Shirley MacLaine, quien con un personaje igual de maravilloso y complejo, se encarga de cuestionar la típica percepción de la amante vil y aprovechada para mostrar una persona rasgada que tras decisiones equivocadas intenta redirigir su camino. Actores como Fred MacMurray interpretando al moralmente ambiguo Jeff D. Sheldrake o el estupendo Jack Kruschen como el jocoso vecino Dr. Dreyfuss, enriquecen a esta dupla y exponen el gran cuidado y respeto que tiene Billy Wilder al crear sus personajes.

La puesta en escena, diseño de producción  y estética del filme en general, es encabezada por la gran fotografía en blanco y negro de Joseph LaShelle, logrando en conjunto esquematizar a cabalidad la composición del director y el mundo de sus personajes, impregnando de un simbolismo y carga dramática especial a objetos como aquella raqueta que funciona colador de pasta o el espejo roto en la cartera de Fran, además de crear secuencias como esa toma “infinita” en  aquella oficina vacía con Lemmon de centro o el uso del plano fijo con encuadres donde los protagonistas fungen como puntos focales adversos, que no hacen más que demostrar el gran nivel de detalle y profundidad que poseía el maestro Wilder en su distintivo lenguaje visual-narrativo.

Nos encontramos 55 años después y este clásico aún no envejece, increíblemente se siente más actual y necesario que nunca. Obra que habla del humanismo latente en su creador, ese gran creyente en la condición humana y su capacidad de redimirse a pesar de los tropiezos que la vida coloque en el camino. Una reflexión cálida sobre la vida con el amor como excusa y vehículo de redención.

Trailer de la película El Apartamento, 1960

Acerca del Autor

Smayle Dominguez

Smayle Dominguez

Arquitecto de profesión, con amplia experiencia en el sector salud. Apasionado por el arte como medio de expresión, principalmente en cine, música y fotografía. Se inicia como colaborador en la redacción de artículos de cine en 2012 para el blog cinemaforumblog.com, pasando por la revista especializada 'Cineasta' y actualmente formando parte del equipo de cocalecas.net. Aprendiz en las ramas de diseño de producción y dirección de arte. Fiel creyente de que el cine es el vehículo idóneo para exponer ideas

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