Criticas y Artículos de Cine

20 buenas peliculas de buenas directoras

Ruben Peralta Rigaud

Suele decirse que para un director es más difícil tener éxito con la segunda película que la primera. Si te has consolidado con tu ópera prima, tendrás que superar las expectativas infundadas por tu debut o al menos, igualarlo. Toda la presión del mundo pesa sobre tus hombros, y estar a su altura puede ser un reto para el que muchos no están preparados. Pues bien, las películas sophomore (término norteamericano para referirse al segundo trabajo de un realizador, y que no tiene traducción alguna en español) de 20 grandes directoras, son las protagonistas de este post.

Así es, recogemos las 20 segundas películas de 20 de las directoras más relevantes del panorama actual para celebrar el estreno de“Respira” de Melanie Laurent y “Take this Waltz” de Sarah Polley, dos ejemplos de sophomore que han consolidado a sus directoras más allá de sus óperas primas. Todas las películas presentadas destacan por su retrato de la feminidad desde ópticas profundamente distintas pero intrínsecamente transversales. Personajes cargados de matices y profundidad que muestran a la mujer en todas las vertientes y etapas de su vida. Iniciación, madurez y consolidación, el mismo camino por el que han tenido que pasar muchas de estas valientes y arrojadas directoras.

RESPIRA

Melanie Laurent. Ópera prima: “Les adoptès”.

Tras cosechar buenas críticas por “Les adoptés”, película cuyo guión firmaba ella misma, Melanie Laurent decidió continuar su periplo cinematográfico con “Respira”, adaptación de una novela sobre la destructiva relación de dos adolescentes en plena efervescencia hormonal. Una vez más salía victoriosa y sorprendía por su arrojo y cercanía a la hora de retratar una de las etapas más convulsas e incomprensibles de la vida humana. “La vida de Adele” que rodaríaMichael Haneke, pero también la confirmación de que Melanie Laurent tiene muchísimo que ofrecer tanto delante de la cámara como detrás.

 

TAKE THIS WALTZ

Sarah Polley. Ópera prima: “Lejos de ella”.

La alumna privilegiada de Isabel Coixet así como una de sus musas se estrenó en el cine con la adaptación de una novela corta de Alice Munro, pasada Premio Nobel de Literatura. Gracias a su profunda sensibilidad y al magnífico tratamiento de personajes, Sarah Polleyconseguía su primera nominación al Oscar a Mejor Guión Adaptado. La canadiense demostraba sus galones y para su próxima película se atrevía con un guión propio. “Take this Waltz”, es una dolorosa y veraz historia de amor y búsqueda personal protagonizada por una esplendorosa Michelle Williams en el pico de su carrera.

 

LAS GACELAS

Mona Achache. Ópera prima: “El Erizo”.

La principal responsable de la adaptación cinematográfica de “La Elegancia del Erizo” ha regresado este mismo año al cine con su segunda película. Seis años hemos tenido que esperar para que Mona Achache vuelve a ponerse en la silla y lo ha hecho con una sorprendente comedia romántica que al final se revela como un relato de madurez sentimental. Un canto a la vida y la libertad que participa en la Sección Oficial del My French Film Festival.

 

COSAS QUE NUNCA TE DIJE

Isabel Coixet. Ópera prima: “Demasiado viejo para morir”.

Siete años tuvieron que pasar para que Isabel Coixet volviera al cine. Puede que uno de los motivos fuera que nunca acabó del todo contenta con el resultado de su primera película, “Demasiado viejo para morir joven”, a pesar de que le valió una nominación al Premio Goya como Mejor Directora Novel. Su retorno se produciría con“Cosas que nunca te dije”, una película que ya asentaba las bases de su futura filmografía con una historia de tristeza profunda y personajes heridos. En esta ocasión, la catalana daba con la tecla correcta y se preparaba para alcanzar la gloria absoluta con “Mi vida sin mi”. Un ejemplo de sophomere picture que sabe a ópera prima, la oportunidad para volver a empezar.

 

TE DOY MIS OJOS

Icíar Bollaín. Ópera prima: “Flores de otro mundo”.

La entrada al mundo de la dirección por parte de Icíar Bollaín no podría haber sido más dulce. Su primera película, “Flores de otro mundo” destacó por la sencillez con la que daba visibilidad a un problema latente en las zonas rurales de nuestros país, una de las más olvidadas, además de retratar con un arrebatador humanismo la cuestión migratoria sin un ápice de efectismos o recursos sensibleros. Superarse parecía difícil y todo podía haberse quedado en un destello de genialidad momentáneo. Afortundamente no fue así y con “Te doy mis ojos” se asentó como una de las directoras más a tener en cuenta de nuestra cinematografía. Ganadora absoluta de los Goya de su año, también consiguió numerosos premios en el Festival de San Sebastián. Una película indispensable ayer, ahora y siempre.

 

LA TETA ASUSTADA

Claudia Llosa. Ópera prima: “Madeinusa”.

Acaba de estrenar su tercera película en cines, “No llores, vuela”, pero su consagración total se produjo con “La teta asustada”, ganadora del Oso de Oro en el Festival de Berlín así como una de las nominadas al Oscar a “Mejor Película extranjera”. Es la historia de Fausta, una joven que dice tener la enfermedad de la teta asustada, que se transmite por la leche materna de las mujeres que fueron violadas o maltratadas durante la guerra del terrorismo en Perú. Cine de denuncia y concienciación que escribió con letras doradas en la historia del cine latinoamericano el nombre de Claudia Llosa.

 

MARSELLA

Belen Macías. Ópera prima: “El patio de mi cárcel”.

Otra de las grandes promesas del cine español. Con “El patio de mi cárcel” consiguió cuatro nominaciones a los Premios Goya, incluyendo Mejor Directora Novel. Tras un descanso de seis años en los que se ha dedicado a la televisión vuelve al cine con “Marsella”, una road-movie como las de antes, un arrebatador drama materno filial que parece tener el espíritu de “Kramer contra Kramer” o “No sin mi hija” como bandera, aunque realmente, más bien lo transgreda. Su trabajo ha conseguido que sus dos actrices principales, María León y Goya Toledo, estén nominadas al Goya en sus respectivas categorías. Afortunadamente, no tendremos que volver a esperar seis años para saber más de la realizadora tarragonina, ya que su próximo trabajo, “Juegos de Familia”, se encuentra actualmente en fase de producción.

 

EL NIÑO PEZ

Lucía Puenzo. Ópera prima: “XXY”.

Superar lo que consiguió Lucía Puenzo con su ópera prima, “XXY”, Premio Goya a Mejor Película extranjera así como Cámara de Oro en el Festival de Cannes, parecía difícil, y aunque se quedó a las puertas de repetir el éxito a nivel de premios, “El niño pez” confirmaba su incalculable talento para las historias pequeñas e íntimas, aquellas que se acercan tanto al alma de sus personajes que si se descuidan pueden perder el enfoque. Pero Lucía Puenzo es una cineasta de pulso firme, y “El niño pez” es una buena muestra de ello.

 

LA NIÑA SANTA

Lucrecia Martel. Ópera prima: “La Ciénaga”.

Con tan sólo tres largometrajes en su haber, la directora argentinaLucrecia Martel ha conseguido que su filmografía sea considerada como una de las más relevantes del continente latinoamericano. Desde el principio su cine ha despertado un gran interés, lo que ha favorecido la selección de sus obras en los principales festivales del mundo. “La niña santa”, su segundo largometraje tras la excepcional“La Ciénaga”, fue una coming of age movie de profundo calado estético y atmosférico que consiguió proyectarse en el Festival de Cannes.

 

HOTEL

Jessica Hausner. Ópera prima: “Lovely Rita”.

Un perturbador viaje a través del misterio y la angustia reminiscente de Alfred Hitchcock y David Lynch acompañada por una visión muy personal del terror, la de Jessica Hausner, una de las cineastas austríacas más destacadas de su generación que se ha ganado a pulso igualar en talento a otros cineastas de su época, como Michael Haneke o Ulrich Seidl. “Hotel” nos preparaba para la que sería su gran película, “Lourdes”.

 

FISH TANK

Andrea Arnold. Ópera prima: “Red Road”.

La ganadora del Oscar por el cortometraje “Wasp” se pasaba inmejorablemente al largo con “Red Road”, un espectacular debut que fue galardonado con el Premio Especial del Jurado en el Festival de Cannes y en la mayoría de premios británicos. Andrea Arnold había llegado y volvería a repetir éxito con “Fish Tank”, protagonizada por un aún desconocido Michael Fassbender.

 

TIERRA DE ASESINATOS

Ami Canaan Mann. Ópera prima: “Morning”.

La hija del director Michael Mann firmó la desconocida “Morning”, una primera película que pasó bastante desapercibida para el gran público y también en el circuito festivalero. Su oportunidad de oro vendría cuando Danny Boyle rechazara el proyecto de “Tierra de Asesinatos” por considerarla una película demasiado oscura para él. Con muchísimo más presupuesto y un par de rostros famosos en su plantel, Ami Canaan Mann ponía las cartas sobre la mesa para demostrar porque era valedora de seguir los pasos de su padre. Basada en hechos reales, al igual que la popular serie “True Detective”, sobre los numerosos asesinatos cometidos desde los años 70 en la zona pantanosa a lo largo de la carretera I-45 en Texas. Muchos de los brutales crímenes cometidos en esa zona nunca han sido resueltos.

 

WINTER’S BONE

Debra Granik. Ópera prima: “Down to the Bone”.

Conocida en el circuito independiente gracias a la portentosa “Down to the Bone”, Debra Granik adquirió el reconocimiento internacional con “Winter’s Bone”, o dicho de otra forma, la película que dió a conocer a Jennifer Lawrence, que conseguiría su primera nominación al Premio Oscar y, el resto, es historia. Y es que la actriz favorita de Hollywood, la nueva Meryl Streep, derrocha talento por los cuatro costados en este glacial thriller ambientado en la inhóspita America Profunda. Jennifer Lawrence había llegado, y fue Debra Granik la encargada de descubrirla.

 

TOMBOY

Céline Sciamma. Ópera prima: “Naissance des pieuvres”.

La directora de la revitalizante “Bande de filles”, que aún no sabemos si llegará a estrenarse en España, debutó en el largometraje con“Naissance des pieuvres”, una provocativa propuesta que quedaría cerca del “Respira” de Melanie Laurent. Dispuesta a seguir explorando los conflictos de la feminidad y el esencialismo de género, volvió con más fuerza para su sophomore picture, “Tomboy”, una película cargada de ternura y exenta de prejuicios que trata una de las formas de transexualidad más olvidadas en el cine.

 

DECLARACION DE GUERRA

Valérie Donzelli. Ópera prima: “La Reine de Pommes”.

Más allá de participar en el Festival de Locarno, la ópera prima de la hasta entonces actriz Valérie Donzelli pasó bastante desapercibida, pero eso no amedrantaría su voluntad para dos años después volver con la película con la que todo el mundo le acabaría reconociendo su talento como realizadora. La dulcemente amarga “Declaración de Guerra” de Donzelli bien le valió todos los premios y festivales en los que participó, y hasta la fecha, sigue siendo de una forma indiscutible su mejor película.

 

LE PERE DE MES ENFANTS

Mia Hansen-Løve. Ópera prima: “Todo está perdonado”.

Una de las voces más auténticas de la nueva generación de cineastas europeos. Si con su ópera prima participó en la Sección Oficial del Festival de Cannes sin rascar ningún premio pero llamando la curiosidad de todos los críticos allí presentes, fue con su sophomore picture, “Le pere de mes enfants”, con la cual recibiría su merecida recompensa. Una Mención Especial del Jurado en la Sección Un Certain Regard confirmaba lo que muchos ya habían visto.

 

EL FUTURO

Miranda July. Ópera prima: “Tú, yo y todo lo demás”.

Y si acabamos de introducir a Mia Hansen-Løve, ahora vamos con su contrapunto norteamericano, Miranda July. Tras ganarse el derecho a rodar un largometraje gracias al guión que escribió en uno de los talleres del Festival de Sundance y que posteriormente triunfó en Cannes, July pudo abrirse hueco y conseguir financiación para la que sería su segunda película, “El futuro”, que decaía en presencia festivalera pero igualaba en calidad filmica a su ópera prima. Desde entonces no hemos vuelto a saber de ella, y aún se espera que anuncie cuando se animará con la tercera.

 

2 DIAS EN PARIS

Julie Delpy. Ópera prima: “Looking for Jimmy”.

Tremendamente frío dejó el estreno de Julie Delpy en el largometraje. “Looking for Jimmy” pasó sin pena ni gloria por las carteleras del mundo y no fue hasta cinco años después con “2 días en París”, con la que la actriz protagonista de la trilogía “Antes de…” dejaría constancia de su talento como realizadora. Una comedia romántica que recogía lo que mejor había aprendido con Richard Linklater: una espontaneidad latente a la hora de retratar relaciones adultas.

 

GABRIELLE

Louise Archambault. Ópera prima: “Familia”.

La única representante canadiense de la lista obtuvo una inmejorable acogida con su película debut, “Familia”, que ganó el premio a Mejor Directora Revelación en el prestigioso Festival de Toronto. Ocho años después, tras rodar un documental y un par de cortometrajes, se volvió a enfrentar al formato magno con “Gabrielle”, un filme inteligente, lleno de compasión y empatía, que refleja la lucha de una mujer marginada por la sociedad, de ejercer el más básico de sus derechos: el de la libertad personal. Seleccionada para representar a Canadá en los Oscar de la Academia como Mejor Película de Habla no Inglesa, “Gabrielle” cuenta la historia de una joven con Síndrome de Williams y espíritu de “Billy Elliot”, que tiene una contagiosa alegría de vivir, un talento musical excepcional, y que vive una historia de amor muy lejos de lo “corriente” o supuestamente “normal”.

 

BUDA EXPLOTÓ POR VERGUENZA

Hana Makhmalbaf. Ópera prima: “Lezate divanegi”.

Hana Makhmalbaf empezó en el mundo del documental con una pieza de metalenguaje que se colaba en el backstage de una de las películas de Samira Makhmalbaf, su hermana. La hija del prestigioso director iraní Mohsen Makhmalbaf ganaba así una Mención Especial en Venecia y cogía fuerzas para dirigir su primer largometraje de ficción: “Buda explotó por vergüenza”. Triunfó en Berlín, en San Sebastián y aún a día de hoy el mensaje de la película sigue teniendo su potencia inicial, si no más. No ha prodigado mucho más su carrera, y desde 2009 no ha vuelto a estrenar ningún film.

 

BONUS TRACK: “OLD JOY”

Kelly Reichardt. Ópera prima: “River of Grass”. 

Una directora made in Sundance que consiguió con su debut, “River of Grass”, encontrar su hueco dentro del cine indie americano con una obra que bien podría ser el “Thelma y Louise” para los slackers. Incansable, continuó su camino con la que sería la gran ganadora del Festival de Rotterdam de su año, “Old Joy”.

Fuente: Filmin

Acerca del Autor

Ruben Peralta Rigaud

Ruben Peralta Rigaud

Rubén Peralta Rigaud nació en Santo Domingo en 1980. Médico de profesión, y escritor de reseñas cinematográficas, fue conductor del programa radial diario “Cineasta Radio” por tres años, colaborador de la Revista Cineasta desde el 2010 y editor/escritor del portal cocalecas.net. Dicto charlas sobre apreciación cinematográfica, jurado en el festival de Cine de Miami. Vive en Miami, Florida.

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